Saltar al contenido
Pequeño Lacancito Ilustrado

Locura es no analizarse

locura y psicoanálisis

Yo no necesito hacer análisis, no estoy loc@. Así de enajenada está la humanidad. La psicología, la psiquiatría y el psicoanálisis, lejos de dar tratamiento a los mal llamados locos -que también lo hace- es cada vez más imprescindible para el común de los mortales. Es decir: nosotr@s, los neuróticos y neuróticas que circulamos libremente por la vida cargando con el mandato de la, también mal llamada, “normalidad“. ¿Locura es no analizarse o todo lo contrario? Veamos.

Nosotros los normales
Foto de Aaron Sebastian

Status quo vs. Psicoanálisis

Durante siglos, cierto status quo hegemónico y muy amigo de decirle a usted cómo vivir, ha buscado alejar sus propios fantasmas operando como auténtic@s haters del psicoanálisis y la psicología. Yo no creo en eso, no es una ciencia, son todos charlatanes, te sacan dinero, yo no estoy loc@… Estos son solo algunos de los “hits” que, lejos de traernos luz, garantizan que la oscuridad que yace en nosotros nos siga regalando su cuota de angustia, ansiedad o depresión a diario.

status quo vs. psicoanálisis. Analizarse vale la pena
Foto de Paweł Czerwiński

Bienvenid@ a bordo

Desde el momento cero, los desafíos y experiencias a las que nos vemos expuestos por el hecho de estar viv@s son algo no menor. Imagínese, sin ir más lejos, la hiperestimulación que sufrió al nacer. La luz cegándol@, sus pulmones abriéndose a la primera respiración, la pérdida de la seguridad y la calidez que reinaba en el vientre de su madre. Y ese fue sólo el comienzo. La experiencia humana suele reservar una cuota, para algunos grande para otros no tanto, de momentos placenteros, alegrías, encuentros gratificantes y realizaciones varias. Como contracara, ninguno de nosotros queda libre de su cuota de angustias, separaciones, duelos, pérdidas, culpas y otros padeceres. Después de todo, no existen rosas sin espinas ni duraznos sin pelusa.

Espinas y rosas
Foto de Beniamin Şinca

Esto recién empieza

Hasta acá, sólo con nuestra historia personal, particular y única, ya encontraríamos en el análisis una herramienta fundamental para conectarnos con nosotr@s mism@s. Para entender cómo llegamos a ser lo que somos y, lo más importante, para descubrir si estamos siendo enteramente quienes realmente somos ¿Seguimos nuestro deseo o el deseo de otro? ¿Disfrutamos nuestra propia mirada o padecemos en función de la mirada ajena? ¿Cuánto tiempo somos y cuánto tiempo nos hacemos los que somos? Claro que todavía falta lo mejor: el enorme empujón que nos da una realidad social que dista mucho de ser una contención. Más bien, todo lo contrario.

locura es no analizar nuestra historia personal
Foto de BBH Singapore

Paren el mundo me quiero bajar

¿Teníamos motivos para un buen análisis con lo nuestro? Sumémos el “aporte” de un contexto que no se priva de nada. Pandemias, inflación, desigualdad, discriminación, xenofobia, racismo, violencia de género y de todos los colores y, por si nos quedamos con ganas, algunos desastres naturales que provocan todo menos tranquilidad ¿Hay que estar loc@ para analizarse o para no hacerlo? ¿Hay que estar fuera de la realidad para dedicarse un espacio y un tiempo para centrarse o lo solucionamos con 10 días de vacaciones por año? En este punto, no importa si es psicoanálisis, Gestalt, sistémica, conductal u otra. Lo que importa es tomar conciencia de que nuestra salud mental es prioridad. Porque es nuestra vida y porque no podemos vivirla anestesiados con fármacos, aunque a veces sean necesarios para poder atravesar el rio y llegar a la otra orilla. No podemos elegir mucho de lo que nos pasa pero podemos elegir cómo pasarlo. No me conteste ahora. Analícelo un poco. Analícese.

Terminamos por hoy.

Good Will Hunting Escena del parque.